Conservación de leche materna

Tanto si tienes que volver al trabajo pronto como si has pensado hacer un banco de leche para posibles situaciones futuras en tu lactancia, seguro que te has planteado como es el proceso de conservación de leche materna. En este post te explicamos todo lo que necesitas tener en cuenta.

Primer paso: extracción de leche materna

Para empezar, te hemos dejado todo lo que necesitas saber sobre la extracción de la leche materna en el post de la semana pasada. Recuerda que si tienes algún tipo de duda, puedes ponerte en contacto con nosotras a través de las redes sociales o por email a asociacionmamateta@gmail.com. 

Y si eres de Jaén, puedes acercarte a alguna de nuestras reuniones mensuales el tercer lunes de cada mes y resolveremos todas las dudas que tengas. Asimismo, disponemos de sacaleches para las socias que precisen probarlos. En este post os lo contamos todo sobre nosotras con más detalle.

A partir de ahí, hayas elegido extracción manual, con sacaleches manual o eléctrico, puedes empezar a pensar en cómo conservarla y como utilizarla. Además es importante que tengas en cuenta que, sea cuál sea el método de conservación que elijas, deberías etiquetar el recipiente en el que guardes la leche con la fecha y la hora de extracción, para controlar la calidad de la misma y los tiempos de conservación.

Conservación de leche materna a temperatura ambiente

Si la extracción la has realizado con la intención o la necesidad de dársela a tu bebé en las próximas horas, lo ideal es la conservación a temperatura ambiente (siempre que está sea de 16 a 25°C).

La puedes mantener así hasta 4 horas después de haberla extraído.

Pero recuerda no utilizar este tipo de conservación si no vas a utilizarla en esas horas posteriores. Y siempre, en recipientes adecuados y correctamente cerrados.

Conservación de leche materna en el frigorífico

Si lo que necesitas es tener la leche disponible en los días próximos por organización laboral o familiar, la puedes conservar en un frigorífico convencional (4 °C o inferior) de tres (lo ideal)  a cinco días sin ningún problema. 

Procura enfriar la leche materna justo después de su extracción para mejorar la conservación, y hazlo siempre en biberones cerrados correctamente o en bolsas de almacenamiento seguras para este proceso. 

Por último, procura no almacenar la leche en la puerta del frigorífico, siempre es la parte que sufre más cambios de temperatura y tiene una situación menos estable dentro del mismo.

¿Puedo añadir leche extraída de diferentes tomas a una ya refrigerada? 

La respuesta es sí, siempre que la leche que acabas de extraer se enfríe antes también en el frigorífico. No debes mezclar una leche que ya está fría con una a temperatura ambiente. Pero si te la extraes, la dejas enfriar a parte y después las mezclas, no tendrás ningún problema. 

Cómo conservarla en el congelador.

En un congelador con temperaturas de 18°C o menos, puedes mantener la leche almacenada hasta 6 meses. Recuerda etiquetar con la fecha los recipientes. 

Una vez descongelada, puede estar en el frigorífico hasta 24 horas o 2 horas a temperatura ambiente, pero NUNCA la vuelvas a congelar. 

Lo mejor es guardar la leche materna en porciones pequeñas para aprovecharlas más fácilmente una vez descongeladas. Podrás utilizar y mezclar la leche materna de diferentes bolsas una vez que estén descongeladas, aunque siempre si ambas están refrigeradas, no a diferentes temperaturas como te comentábamos en el apartado anterior 

Además, si puedes, evita mezclarla con otros alimentos ya que puede adquirir los olores con mucha facilidad. Lo ideal sería disponer de un cajón o un espacio aislado para tu banco de leche en el congelador y evitar así que ocurra.

Conservación de leche materna durante el transporte.

Si te extraes leche fuera de casa (en el trabajo, por un viaje para mantener la producción…), tendrás que tenerlo en cuenta a la hora de transportar esta leche hasta tu domicilio.

Para ello, utiliza una nevera portátil con paquetes de hielo para mantener la leche refrigerada y que no pierda sus propiedades. Una vez llegues a casa, puedes seguir las indicaciones anteriores según sea tu caso (utilización los días siguientes, congelación…).

Cuando el bebé se encuentra en cuidados neonatales o alguna otra situación hospitalaria similar, lo mejor es que te informes en el lugar y que te orienten de la mejor estrategia a seguir con la leche materna que necesitéis durante ese periodo.

Si sigues todas estas indicaciones, podrás llevar tu lactancia en diferido cuando lo necesites sin tener que renunciar a ella.

Si te apetece, déjanos un comentario contándonos tu experiencia con la lactancia diferida si es que la has tenido. ¿Crees que es útil tener un banco de leche materna? Pásate por nuestro Instagram y no te olvides de contarnos tu experiencia.

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