El destete. ¿Qué es y qué debemos hacer?

Hoy os venimos a hablar del destete, un tema que en ocasiones parece tabú en los grupos de lactancia, y que precisamente debería hablarse más por las implicaciones que tiene.

Como es un tema muy extenso, en este post veremos los nociones básicas del destete, y más adelante os hablaremos de técnicas, recursos y de como afrontar esta situación.

El destete: cuándo ocurre o debería ocurrir.

Pues como siempre os recordamos, y como os comentamos en este post sobre la lactancia en niños mayores, la lactancia materna debería durar lo que madre y bebé/niñx quieran. Mientras este binomio disfrute de la lactancia materna y sus beneficios, la lactancia materna se debería proteger y promover.

La OMS nos recomienda mantenerla hasta los 2 años, y a veces esto ocurre y otras veces no, pero en todos los casos la lactancia materna algún día se acaba y culmina con la finalización de un destete.

Es lógico que para no dañar la relación entre madre e hijo/a y mantener esos lazos que la lactancia ha unido, es deseable que este destete sea lo más respetuoso posible para ambas partes.

Dependiendo de la edad del bebé, de nuestra situación personal y de si el destete es dirigido por la madre o el bebé/niñx, la manera de afrontar el destete será diferente en cada caso. Y en cualquier caso supone el cierre de una etapa, lo cual conlleva una serie de sentimientos de los cuales hablaremos más adelante.

Pero ¿qué supone destetar?

El destete es cuando la lactancia, de manera parcial o total, deja de practicarse con nuestro bebé. Éste se inicia de manera inequívoca cuando empezamos la alimentación complementaria, y es una situación que puede (y es recomendable, según las organizaciones mundiales de la salud) prolongarse durante años.

De manera paulatina, con el paso de los meses y los años, el bebé se convertirá en niño/a y realizará cada vez menos tomas, hasta que un día esa única toma del día, sea la última.

En caso de un destete “natural”, es decir, el que no promovemos nosotras ni nuestro entorno, y que se da por la evolución lógica de nuestros hijos, esto sucederá de una manera muy lenta, tranquila e inevitable. Primero se sucederá un disminución de tomas, en algún momento dado ocurrirá un destete parcial (nocturno o diurno) hasta que tan solo tome el pecho una vez al día, una vez cada varios días, sólo cuando se ha caído… y hasta el día, en que deja de pedir la teta.

Porque sí, a pesar de los malos augurios, los niños no querrán teta para siempre, y un día la lactancia materna llegará a su final. Y lo deseable, es que ese final sea feliz y respetuoso para todos. Estar acompañada emocionalmente en esta etapa también es importante, por eso siempre os recomendamos contar con vuestra red de apoyo o grupo de crianza, también para esta etapa.

El destete dirigido por la madre.

En la sociedad en la que vivimos, son muchas las dificultades e impedimentos que nos encontramos a la hora de dar lactancia materna, por lo que el destete más común sigue siendo el dirigido por la madre.

Extractor para hacer tu banco de leche materna para la vuelta al trabajo, y que no debe faltar en tu destete antes del año
El sacaleches puede ser muy necesario si realizamos un destete antes de los 12 meses.

Puedes haber tomado esta decisión por la razón que sea, y dependiendo de la edad del bebé las pautas a seguir son unas u otras, pero antes que nada vamos a repasar que cosas NO debes hacer si has decidido destetar:

  • Vendarte los pechos: podemos provocarnos inflamaciones y mastitis
  • Tomarte la pastilla para cortar la leche: a pesar de ser ampliamente recomendada aún hoy por médicos de cabecera, si ya han pasado las primeras horas de vida del bebé, no sirven para nada.
  • No ingerir agua o líquidos: como os hemos explicado a menudo, nuestra producción no depende principalmente de nuestra alimentación, por lo que antes de comprometer la producción de leche nos provocaremos una deshidratación.
  • No extraerte leche: especialmente si el destete sucede durante los primeros meses, extraerte la leche de manera manual o con sacaleches es necesario para evitar inflamaciones y mastitis.
  • Esperar que el destete solucione todas las dificultades en la maternidad: La teta es mágica, pero no tanto, y por quitarla de la ecuación tu bebé no va a empezar a comer/dormir/ser más independiente de manera automática. Si pensamos que la teta es la culpable de nuestros males y que cuando destetemos todo será genial, puede que nos estemos equivocando.

Es importante recordar que la lactancia materna funciona por oferta y demanda, y que la manera adecuada de destetar y dejar de tener leche materna es bajando la demanda.

Por ello, dependiendo de la edad del bebé, deberemos proceder de una manera u otra.

El destete según la edad del bebé.

Si destetamos en los primeros días de vida, hay que tener especial cuidado con nuestro pecho y hay que asegurarse que nuestro bebé está bien alimentado.

Si el destete se produce en los primeros 3 meses hay que seguir teniendo mucho cuidado y asegurarnos de que se vacía el pecho (cada vez un poquito menos), ya que sigue produciendo en exceso y es muy fácil acabar teniendo una mastitis.

Hasta los 6 meses la alimentación es exclusiva con leche materna o sucedáneos, así que si el destete se produce en esta época, le ofreceremos leche artificial a nuestro bebé (siempre tipo 1).

A partir de los 6 meses hasta el año, la leche sigue siendo el alimento principal, pero a partir de esta edad, si el destete es parcial (nocturno o diurno) dependiendo de la cantidad de tomas que eliminemos podemos sustituirlas también por alimentos, aparte de la leche artificial (tipo 1).

Una vez cumplido el año, la pauta es la misma, pero podemos introducir la leche de vaca… y tendremos un bebé que ya entiende mucho y que ha creado un vínculo de apego con la teta, así que hay que explicarle la situación, por qué destetamos y qué vamos a hacer en adelante.

Y sin lugar a dudas, alrededor de los 2 años es el peor momento para destetar. En esta época pasan por una gran crisis de apego, y es muy difícil destetar.
Si te ves obligada a hacerlo en esta etapa, ten mucha paciencia, negocia con tu hijo aplazar y sustituir tomas, no le ofrezcas el pecho si no lo ha pedido y es posible que tengas que pedir a papá (u otra figura de apoyo) que juegue un rol muy activo en esta situación.

En otro post os hablaremos del método padre para hacer un destete nocturno.

Más adelante, pasada esta crisis, las tomas se espaciaran de manera natural y la cantidad disminuirá. Si queremos destetar más o menos rápido, haremos lo mismo: negociar, aplazar, no ofrecer y no negar. Para estas últimas etapas ya no hay que tener muy en cuenta nuestro pecho, ya que la producción ha disminuido lo suficiente como para que no tengamos grandes inflamaciones.
En cambio, si hay que tener en cuenta que nuestros hijos ya son mayores, y han desarrollado un vínculo con la lactancia. Ellos pueden no estar de acuerdo con el destete que nosotras necesitamos, y pueden sufrir por la ruptura de esa relación. Hablar mucho con ellos y recordarles que nuestro amor por ellos es el mismo, cambiando la teta por otros signos de apego, es vital en esta etapa.

Mamá abrazando a su hijo, visiblemente triste, por no aceptar un destete.
Para los niños puede ser muy difícil asumir el final de la lactancia, así que van a necesitar un extra de cariño y tiempo con mamá.

El destete espontáneo o dirigido por el bebé.

Cuando hablamos de destete espontáneo, hablamos del destete que ha surgido por decisión de nuestro bebé y que puede no necesariamente ser lo que nosotras teníamos previsto.

En ocasiones, los niños mayores simplemente ya no quieren la teta, han encontrado por si solos otras formas de obtener ese alimento y ese afecto, y ya no necesitan de nuestro pecho para ello.

Cabe destacar, que antes del año, el destete espontáneo del bebé suele estar provocado por acciones externas al bebé. Hasta esta edad la leche materna es su alimento principal, por lo que es muy poco común que el bebé se destete por si solo con una lactancia bien establecida. Si se produce un destete no consciente por nuestra parte, seguramente es porque hacía menos tomas de las que necesitaba, las tomas eran limitadas, porque le ofrecíamos la comida antes de la teta o por introducir agua u otros líquidos antes de tiempo. Estar informada es clave para evitar destetes tempranos.

En el caso de un destete dirigido por el bebé, eres tu quien debe decidir si es lo que quieres o no.

Si no deseas destetar aún y ves que las tomas disminuyen drásticamente más de lo que quieres, siempre puedes usar técnicas de incitación para que el bebé vuelva a mostrar interés por la lactancia.

En cambio, si te viene bien el destete, especialmente si es antes del año, tendrás que poner especial cuidado en tu pecho, revisar que no se inflame y no se ingurgite mediante una extracción manual o con sacaleches cada vez más corta, de manera que vaya disminuyendo la producción poco a poco.

¿Qué nos asusta de dejar de dar el pecho?

Una de las cosas que, lógicamente, más nos asustan del destete es como afecta a la relación que tenemos con nuestros hijos y como vamos a relacionarnos en adelante con ellos.

La teta es un recurso tan útil, y nos soluciona tan fácilmente tantas dificultades, que pensar en que ya no vamos a tener la teta para todo da mucho vértigo.

Y es que, si hemos conseguido mantener la lactancia durante años, la teta es multiusos y mágica. Se cae, teta, tiene miedo, teta, ha pasado un día malo en la escuela infantil, teta… ¿Y que hacemos ahora, que ya no tenemos teta?

Es como un nuevo renacer, como volver a empezar ese viaje de ser madre de ese hijo/a y es lógico que nos asuste.

Por esta razón, nos asusta empezar el proceso, y nos asusta cavilar o dar pasos atrás. Pues bien, lo primero a tener en cuenta es que no pasa nada si de repente quieres dar marcha atrás y descubres que en realidad no deseas ese destete parcial o total. Si tu bebé está de acuerdo con ello (y te lo hará saber si es que si o que no), no ocurre nada por dejar el destete, al igual que no ocurre nada si decides que una vez empezada la operación pañal, en realidad no era el momento.

El destete es el final de la lactancia.

Y como tal, incluso si es un destete muy deseado por nuestra parte, nos pueden surgir emociones de pena, pérdida y nos podemos sentir tristes por el final de esta etapa.

Mujer que se siente triste, por ejemplo por un destete
Es normal tener sentimientos encontrados durante el destete. Busca apoyo y comprensión de madres que hayan pasado por tu situación.

Busca rodearte de mamás que estén pasando por una situación similar, que hayan destetado recientemente o estén en el mismo proceso que tu. Sentirse apoyada y comprendida es clave para hacer de esta etapa, también una etapa bonita de la lactancia materna. Busca tu tribu y encuentra la comprensión que necesitas.

Porque el destete va a suponer en mayor o menor medida un cambio en nuestra vida y en nuestra relación con nuestros hijos, pero puede ser igualmente una época maravillosa, que nos permita aprender nuevas maneras de comunicarnos con nuestros hijos, de compartir tiempo en familia y de ofrecerles apego.

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